Calidad de aguas

Un objetivo usual en todo plan de vigilancia de obras en el medio marino es el seguimiento de la calidad de las aguas para conocer en qué medida se ven afectadas, si es que lo son, y constatar su ulterior evolución. El término de calidad refiere en el caso de Granadilla tanto a las condiciones ecológicas (con la naturaleza en mente) como a las ambientales (con el bienestar humano como objetivo). En el primer sentido, revisten especial importancia las aguas que discurren por efecto de la corriente hacia la zec Sebadales del Sur de Tenerife, situado a 1,7 km hacia el sur.

El OAG ha sectorizado con criterios ambientales la costa de Granadilla en una extensión de 13 km, estableciendo estaciones de muestreo en cada sector. Durante el seguimiento de la calidad de las aguas en fase de obras (2011-2016) no se hayan apreciado grandes diferencias de uno a otro, salvo en el 4º, correspondiente al puerto. Para la fase operativa, el PVA original reduce la frecuencia de la analítica a dos veces al año, en vez de cuatro, y plantea continuar con ella durante solo dos años. No obstante, en la presente fase se mantendrá el seguimiento durante cuatro años y medio, ya que los parámetros a obtener son necesarios para el análisis de los factores que condicionan el desarrollo de los sebadales. El número de estaciones se reduce de once a nueve, una por cada sector más una dentro de la dársena portuaria.

SituacionEstacionesEvaluacionAguas web Ubicación de las estaciones de muestreo de aguas y boya oceanográfica del OAG en Granadilla

Las aguas en Granadilla son oligotróficas y presentan niveles muy bajos o nulos de contaminación química y microbiológica, reflejando una composición normal de aguas en estado de conservación favorable en Canarias. Las temperaturas registradas en la zona durante la última década revelan una elevación general de un grado, asociada al cambio climático. Para ver los valores de referencia obtenidos en la fase previa, pinche sobre el correspondiente enlace:

Parámetros oceanográficos / Parámetros quimicos / Metales pesados / Parámetros microbiológicos

Al no haberse detectado concentraciones preocupantes, se ha descartado continuar con la analítica de metales pesados en agua, haciendo su seguimiento en los sedimentos, donde se acumulan. En caso se detectarse contaminación se reanudará la analítica en agua.

Los límites superior e inferior que aparecen en varias gráficas en relación con parámetros determinados son de caracter orientador y se han tomado de la Dirección General de Aguas (2006). Condiciones de referencia: límites entre clases de calidad para las masas de aguas costeras. Directiva marco del agua. Comunidad Autónoma de Canarias.

 Parámetros oceanográficos

 

Mediciones mensuales con sonda multiparamétria

 

Mediciones horarias en la boya oceanográfica

Se incluye aquí la serie temporal (cada hora) de medida de la turbidez en la boya del OAG, situada próxima al límite norte de la zec Sebadales del Sur de Tenerife.  El turbidímetro de la boya emplea un nefelómetro y expresa la turbidez en NTU. Al margen del aspecto estético, la calidad de agua se considera excelente si no aumenta más de 5 NTU y buena si no supera los 10 NTU (estándares norteamericanos). Es por encima de valores de 50-100 NTU cuando cabría esperar efectos sobre la biota, si se prolonga el fenómeno. El valor de referencia para aguas limpias en Granadilla es de 0,8-1,9 NTU.

Comentarios:

Parámetros químicos y contaminantes orgánicos

 
 


Comentarios: La concentración de clorofila en las aguas es un indicador de la producción biológica de las algas, bacterias y otros organismos fotosintéticos, de la que, en definitiva, depende toda la vida marina. En Canarias, la concentración de clorofila en aguas abiertas es baja, del orden de 0,1-0,2 mg/m3, que es lo normal en estas latitudes del Atlántico, y solo en la proximidad de la costa, debido a los aportes terrígenos, o en zonas de afloramiento de aguas frías profundas ricas en nutrientes, se eleva esta concentración. También se producen explosiones temporales de plancton cuando el mar se fertiliza con el polvo acarreado por las incursiones de aire sahariano y, muy particularmente, si el viento es escaso y no hay mezcla efectiva de las capas de agua en superficie.

Contaminación microbiológica

De cara a la salud humana, y para prevenir enfermedades gastrointestinales, suele hacerse un seguimiento de la concentración de enterobacilos en las aguas de baño. Si bien las aguas portuarias no son de baño, existen zonas en el ámbito de las obras que sí lo son y por ello el PVA de Granadilla incluye la monitorización de colibacilos totales y fecales. En este sentido, no deberían superarse concentraciones de 185 UFC/100 ml de enterococos o de 500 UFC/100 ml de Escherichia coli (Directiva 2006/7/CE). En aguas marinas libres y no contaminadas lo normal es la ausencia de enterobacilos o concentraciones inferiores a 35 UFC/100 ml.

 
 

Evaluación general de las aguas

Al final de año el OAG procede a hacer una valoración general del estado de conservación de las aguas según los sectores establecidos (ver mapa adjunto y comentarios al pie).

 


El sistema de clasificación del estado de conservación del medio físico adoptado* se emplea en gestión de aguas y combina criterios de estado, origen, diná­mi­ca ecológica y extensión. Cabe aclarar, por ejemplo, que la categoría de favorable mantenida no im­pli­ca que no hayan existido cambios en los valores, sino que dichas cambios no comprometen la condición de favorable. El epíteto mantenida hace referencia a que ese era su estado y que no se ha llegado a él por recuperación de una situación desfavorable. La evaluación según los criterios de la ROM corresponde a la Autoridad Portuaria, a quien se facilitan todos los datos pertinentes.

*Davies, J., Baxter, J., Bradley, M., Connor, D., Khan, J., Murray, E., Sanderson, W., Turnbull, C. & Vincent, M. (2001). Marine monitoring handbook March 2001. Peterborough: Joint Nature Conservation Committee.

 

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